Felipe Cabeza
“Para sumergirse en el mar, lo único que uno tiene que tener es tranquilidad, conectándose con Dios”. Así describe Felipe Cabeza, buzo en Providencia y Santa Catalina, la manera en que la paz interior lo acompaña en cada inmersión.
“Para sumergirse en el mar, lo único que uno tiene que tener es tranquilidad, conectándose con Dios”. Así describe Felipe Cabeza, buzo en Providencia y Santa Catalina, la manera en que la paz interior lo acompaña en cada inmersión.